
Hacemos lugar
para más.
La misma casa. Mucho más espacio para rezar, celebrar, aprender y recibir.
Esta también es tu casa.
La mejor razón para crecer: ya no cabemos.

Shabat tras Shabat, la casa se llena. No queremos cambiar lo que somos. Queremos hacer espacio para que puedan entrar muchos más.
personas en las cenas de Shabat, בע״ה
espacio para la sinagoga
No construimos otra casa. Agrandamos la casa de todos.
Conectamos la casa de al lado para seguir rezando, celebrando y recibiendo juntos.

Más mesas. Más encuentros.
La mesa de Shabat, la cocina, las familias y la bienvenida crecen con nosotros.
Rompimos la pared.
La casa de siempre y el espacio de al lado comienzan a ser uno. Abrimos el paso para que nuestra comunidad tenga mucho más lugar.
Hay cosas que llevan un nombre por generaciones.
Elige un espacio o un detalle que tenga un significado especial para ti.
Un nombre.
Una historia que continúa.
Cada aporte abre más espacio.
Cada metro terminado nos acerca a abrir las puertas de una casa mucho más grande.
Aquí hay un lugar para tu historia.
No te pido que dones.
Te pido que construyas conmigo.
Durante años abrimos esta casa a cada judío que llegó a nuestra puerta. Hoy la casa se nos quedó pequeña. Esta ampliación no es para construir algo distinto: es para poder seguir haciendo lo mismo, pero para muchos más. Quiero invitarte a construir una parte conmigo.
Juntos ya hemos aportado $0
Esta casa siempre tuvo lugar para uno más.
Ahora vamos a construir ese lugar.
Hacemos Lugar
Cuando la oscuridad crece,
nuestra respuesta es sumar luz.
Un poco de luz disipa mucha oscuridad.
